No recuerdo con exactitud cuánto tiempo ha trancurrido desde aquel entonces, que logré poner una pausa en "mi" existencia, sentándome a reflexionar.
¿Sobre qué?
Precisamente, todo lo pasado, e ideas hasta ese entonces.
Me preguntaba a mí mismo... ¿Qué es lo que define a un hombre?
¿Ser "humano"? ¿Ser varón?
Algunos afirman que son sus acciones; otros afirman que es la facultad de pensar y sus ideales. Algunos otros creen que es por sus metas y logros.
Ha transcurrido poco más de una década. Aquel día (noche ¿...?) me hallaba en medio de un parque. Muchas personas transitaban, algunas en grupo, en parejas.
Desde ese momento reafirmé esto:
-Se puede estar rodeado de un sinfín de personas, pero se permanece en soledad realmente.
Siempre traté de evitar errores. algunas ocasiones me guié por sentimientos. No sucederá otra vez, lo sé. Aprendí a conocerme apenas... un poco más:
-Nunca se conoce a alguien realmente.
Se aplica en uno mismo.
-La razón es la que nos conduce de manera adecuada.
Y es el honor quien refuerza la voluntad.
He notado que la gran mayoría de personas gustan, y hasta afirmaría que hallan cierto grado de satisfacción en equivocarse; creyendo que adquieren "experiencia"...
Ja, no es necesario errar siempre. Bastaría con detenerse a pensar sobre nuestras decisiones. Conocemos cuando obramos bien, y cuando hacemos mal. Aunque, hay quienes gustan engañarse a sí mismos... allá ellos.
¿Amistad?
Resumiré. Muchos han preguntado el por qué no creo en la llamada "amistad" que acostumbran "cultivar".
Particularmente, entre personas de distinto sexo.
Bien saben (de negarlo, es una hipocresía absoluta y descarada), que ningún varón busca amistad en una fémina solo por "la gran persona que es". Obviamente, es por agrado, o algún interés "extra".
Cuestión de análisis.
En el caso opuesto, es casi lo mismo. ¿Por mi parte?
No me agradan "tibieces" en ese aspecto; menos aún extremos. Sé mantenerme alejado de todo ello.
En cuanto a "amistad" con personas del mismo sexo (en mi caso, varones, obviamente); apenas podría mencionar el nombre de 3 personas... quizá no. He tratado de ser leal hasta cierto límite, pero no "amigo".
Todos ellos siempre van ocupados en sus "asuntos de prioridad". Bien por ellos, no pretendo interferir en sus vidas.
He "vuelto los pasos" por lugares que creí, en determinado momento, serían parte de mí. Logré establecer "lazos" con determinadas personas (y sus familias). He servido con empeño y dedicación, a todos y cada uno de ellos. No les dije un "no", a excepción de ser algo difícil o incomprensible para mí.
-Nunca comprometerse a algo que está fuera de nuestro alcance.
Mientras me mantuve al servicio de ellos, motraban cierto "interés"... creo que me conformaba con ello (no pedía demasiado a cambio, me bastaba el poco tiempo que compartiesen conmigo).
Pero.. cuando debía partir, nunca se despidieron...
Bahh... les recuerdo con aprecio después de todo. De ser necesario, volvería a prestar ayuda incondicional.
Hace pocos años, creí correr tratando de mantener mi vulnerabilidad oculta. ¿Es cobardía el intentar no herir a otra persona?
Hoy pude hallar una respuesta: Lo que hace a una persona... es su voluntad, la fortaleza que posee para mantenerse firme.
Lo sé... hoy lo sé: la maldad es un "círculo", que tarde o temprano ha de regresar al "punto" de origen. llevando consigo lo cosechado en su recorrido.
¿Por qué lo afirmo?
Nunca he obrado con maldad. Estoy solo, estoy bien...